¿La era del Madrid?

Sobre el hito de levantar 2 Champions consecutivas, que nadie, hasta ahora, ningún equipo lo había conseguido, sin duda alguna que hay que valorarlo como tal, en su justa dimensión. El Madrid de Zidane lo logró. Pero desde que Messi debutó con el Barça al amparo de Ronaldinho Gaucho, en el cómputo total de títulos, al Barcelona no hay quién le tose en la última década.

Y si nos pusiéramos a comparar la calidad del juego desarrollado en estos últimos años, por ambos equipos, ciertas comparaciones podrían considerarse odiosas. Por qué no sólo nos enamoramos del enorme palmarés que el club de tus amores atesora, lo que de verdad también nos conquista y aunque no se valore en su justa medida, es el estilo y el camino elegido para llegar a ello.

Y si no, echen un vistazo al siguiente enlace para que ustedes mismos saquen sus propias conclusiones:

El duelo sin fin

“Mirando” al Barça desde las alturas 

Diálogo y conversación interesantes desde mi vuelo de regreso a Barcelona, después de mucha comida de calidad ingerida en la región italiana de la Puglia, que visité por motivos familiares, concretamente por una comunión. Que por cierto, recomiendo fervientemente su visita para todos los aficionados a la gastronomía de ese hermoso país.

Y hablando de comunión, ¿Ha existido una verdadera comunión futbolística en el seno del equipo barcelonista después de haber ganado solamente la Copa del Rey? Sobre esta cuestión y la próxima final de la Champions League versó mi charla que mantuve con el pasajero que tenía a mi izquierda, socio del Barça, al cual le llamó poderosamente la atención que estuviera leyendo la Gazzetta dello Sport. En ese momento estaba leyendo la noticia sobre si Zidane alinearía a Isco o a Bale para la próxima final en Cardiff ante la Juventus de Turín. A partir de ese instante todo fluyó hacia una misma conjetura con mi interlocutor: El Real Madrid es mucho más peligroso con Isco Alarcón que con Bale, sencillamente por que el malagueño es un futbolista que suma más en el centro del campo, tanto por la lucha que puede aportar como por su calidad con el balón en los pies, por lo tanto, el equilibrio del equipo es mayor, mientras, con Bale, sucede todo lo contrario, aunque es indiscutible la calidad del galés.

Y claro, todo lo contrario sucedió también en las filas barcelonistas, al cuál se le notó demasiado la ausencia de un jugador como Isco en su plantilla. También fue este un punto interesante de la conversación, donde estábamos de acuerdo en que una de las claves para que el Barcelona no estuviera en la final de Cardiff fue la ausencia de mayores recursos en el banquillo, o si se quiere decir de otra manera: Los nuevos fichajes no cumplieron con las expectativas creadas a tenor de la calidad demostrada en otros equipos, nos referíamos en ese momento al portugués André Gomes. Jugador, que en la final de la Copa del Rey sí demostró el porqué de su contratación.  ¿Un poco tarde, no?

Estábamos contentos por la victoria de los azulgrana en la final de Copa contra el Alavés, sí, de todas maneras no cesábamos de expresar nuestra decepción por el final agridulce, acentuado sobre todo por la previa de noticias centradas en la próxima final de la Champions League, como por ejemplo: ¿Juagará Bale en el lugar de Isco? ¿Cuál será la decisión final de Zidane?

Un nuevo horizonte de ilusión barcelonista se cierne una vez finalizada la rueda de prensa de presentación del nuevo entrenador barcelonista, Ernesto Valverde.

 

 

 

 

En busca de la invocación

La verdad es que estamos hartos, pero seguimos igual. No se trata de tener más afinidad con este partido político u otro, aunque muchas veces sí, pero en esta disyuntiva tan especial, por llamarlo de alguna manera, se trata exclusivamente de poder llegar a un acuerdo entre todas las fuerzas parlamentarias para derrocar del Gobierno a uno de los partidos más corruptos de Europa, por no decir también el que más.

No voy a entrar en detalle sobre los diferentes casos de corrupción que han asolado y están copando las portadas de los diarios y tertulias televisivas en España, por que de eso andamos sobrados y parece que se esté convirtiendo en algo sistémico, como la misma corrupción política y económica. Es preocupante.

¿Pero realmente existe voluntad en matar dos pájaros de un tiro? Me explico, pero quiero recalcar que tampoco me interesa hacer apología de un partido ni hacer una llamamiento para unirse a dicha formación.

El partido liderado por Pablo Iglesias, Unidos Podemos, propuso y propone celebrar una moción de censura, que viene a ser un voto de castigo hacia el partido que gobierna, o mejor dicho, que se enriquece a costa de la ciudadanía. No obstante, el llamamiento del líder morado no hizo más que enfurecer al Partido Socialista, que con su abstención, permitió que el PP continúe en el poder y a Ciudadanos, que con sus apoyos, también hizo que Rajoy continúe en su poltrona, allí, a su bola.

Entonces, me quieren decir ¿A qué estamos jugando? Si es que a todo esto se le puede considerar un juego, por que por un lado, si todos fuéramos capaces de llegar a un acuerdo para sacar al PP del Gobierno, se lograría hacer justicia ciudadana.

 

Y si hace falta invocar a fuerzas cósmicas, deidades o a ese rayo de luz capaz de cegarnos y albergar esperanza al mismo tiempo, para hacer entrar en razón a las diferentes formaciones políticas, también se debería intentar.